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Ciudad de La Carlota

La Carlota: Antecedentes históricos

07Las tierras de la punta del Sauce fueron parte de la gran merced de los descendiente de Jerónimo Luis de Cabrera fundador de Córdoba. En los últimos años del siglo XVIII vendieron diversas fracciones y se radicaron estancias. , por el mismo tiempo comenzó a transitase un camino de Buenos Aires a Cuyo y Chile que pasaba por estos parajes: Camino de la Pampa o Carrera del Sauce.

Uno de aquellos estancieros fue el sargento mayor D. Francisco de Oyola, quien construyó en sus tierras, en 1737, la primera capilla de la región, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes.

Tanto las estancias como los viajeros debieron enfrentar el asedio de diversas parcialidades indígenas del sur que llegaban – merced al caballo – en busca de la haciendo o de los bienes transportados.

En 1749 el Gobernador de Tucumán, D. Juan Victorino Martínez de Tineo, organiza para la defensa a los pobladores de la región y nombra a uno de los estancieros del sauce, D. Juan de Calderón, Maestre de Campo de la Frontera. Con autoridad para comandar las acciones. Nace de esta manera la “Frontera del Sur”.

Pero los asaltos se multiplican y, en 1752, el Gobernador dispone construir en la Punta del Sauce “Un Fuerte de material sólido, con artillería y cuarenta soldados partidarios”

El Fuerte del Sauce fue la primera guardia militar de la frontera, un amplio frente que se extendía desde melincué (hoy Provincia de Santa Fé), hasta San Luis. En los años siguientes se sumaros otros dos fuertes y varios fortines intermedios, para acortar distancias y facilitar las recorridas. Armada toda la línea, Punta del Sauce fue asiento de la Comandancia General.

Alrededor del Fuerte fue naciendo un caserío que alojaba a los soldados con familia, a los traficantes de mulas y ganados, a los abastecedores. En 1764 ya pueblan 23 familias con un centenar de habitantes. Y en 1795 son más de 700.

Para consolidar la población el Gobernador Rafael de Sobremonte dispone transformar ese caserío en una Villa normal, bien trazada, con autoridades y recursos. Y el 12 de Abril de 1797 el Rey Carlos IV firma la cédula que otorga la condición de Villa Real, con el nombre de La Carlota, en honor al propio monarca. Se trazaron las calles, la Plaza Mayor, las manzanas con lotes definidos, que se dieron en propiedad a los primeros pobladores, y se constituyó su Cabildo, con justicia y recursos propios.

La Villa de La Carlota, fue en los primeros años del Siglo XIX, con 1.500 habitantes, una de las poblaciones principales de la provincia. Y sus Alcaldes y Comandantes protagonizaron importantes acciones en el nacimiento de la patria.

Soldados Carlotanos fueron a Montevideo a combatir la primera Invasión Inglesa. Así como la Villa alojó a 64 prisioneros británicos entre 1806 y 1807.

En 1810 fueron al Ejército del Norte “…todos los hombres útiles…”. Hay sauceros en las tropas de Artigas, en las de Belgrano, en las de San Martín, y durante todas las campañas de la independencia La Carlota aportó haciendas, ponchos, armas, dinero. En su guardia se custodiaron prisioneros españoles y se prestó custodia y auxilios al Ejército de los Andes.

Y siempre la permanente vigilancia de la frontera, en la que no todo fue combate. Los comandantes carlotanos firmaron tratados de Paz con diversos Caciques, y un buen número de indios y de mestizos vivía en la Villa. Uno de los tratados más importantes se firmó, en 1796, con Carripilum, cacique general de los Ranqueles, quién lo respetó por veinte años. Carripilum era un frecuente visitante de la Villa. Por eso una calle lleva su nombre.

Los años siguientes trajeron las luchas interprovinciales, en las que los carlotanos enfrentaron combates, prisiones y fusilamientos, y finalmente contribuyeron a alcanzar la Argentina constitucional y unificada. De esa rica crónica se destacan:

Fray Miguel Median, primer párroco estable Sauce y Capellán de sus tropas. Maestro y fervoroso patriota.

Coronel Juan Gualberto Echevarría, hijo y nieto de jefes de la Frontera, soldado de Belgrano y de San Martín, Comandante de la Frontera y luego jefe de la vanguardia del Gral. Paz.

La visita del General José de San Martín, en Octubre de 1819. Y su decisión , adoptada en La Carlota, de no mezclarse en las luchas internas y emprender la campaña del Perú.

María Benita Arias, fundadora de una orden religiosa y cuya vida le valió expediente de beatificación.

Los años del Gobernador Manuel López “Quebracho” (1836-1852), quién pasó diversos períodos en La Carlota y tomó aquí importantes decisiones.

Coronel Victorino Ordóñez. Juez y Comandante de valor legendario, estanciero progresista y jefe de la vanguardia de Pavón, defensor de la Argentina Constitucional. Muerto en combate con los indios en 1864.

La visita y actuación del Coronel Lucio Victorio Mansilla, que en 1869 llevó la frontera 20 leguas al sur y cerró para La Carlota 120 años de vida fortinera.

La actuación del General D. Victoriano Rodríguez (1851-1936) carlotano ilustre que cumplió múltiples misiones y cerró su carrera como el militar de mayores servicios activos al Ejército Nacional.

Alejadas las luchas fronterizas La Carlota inicia su marcha de pueblo provinciano. En 1883 se crea su municipalidad. En 1888 es, cabecera del nuevo Departamento Juárez Celman, en 1891 llega el ferrocarril y en los años siguientes crecen sus instituciones y sus servicios. En 1978 alcanza el rango de Ciudad.

En el Siglo XXI la encuentra orgullosa de sus antecedentes y siempre dispuesta a seguir haciendo su parte en esta provincia a la que ayudó a nacer, a defenderse y a ser la Córdoba de hoy.


 

Lugares de Interés.

Réplica del Fuerte de la Punta del Sauce.
(Parque Costanero)
Sus murallas, baluartes y salas, construido según plano de 1787 permiten apreciar dimensiones y características de lo que fue la Comandancia General de la Frontera del Sur. Se exhiben diversas piezas en información histórica.

Iglesia Parroquial. (Benita Arias 51)
Construida en 1907, está Consagrada a Nuestra Señora de las Mercedes, Patrona de la Ciudad. Su imagen, de factura Portuguesa, fue entronizada en la capilla de Oyola en 1737. Luce los atributos de Generala del Ejército, conforme al mandato de Belgrano. El cielorraso del templo, de trabajada marquetería es obra del notable carpintero Don José Gil, español radicado en La Carlota.

Biblioteca “Fray Miguel Medina”
(M. Zarazaga 15)
Ofrece un amplio material de lectura y consulta. Videoteca y hemeroteca. Hay también información histórica.

Plaza Manuel Belgrano.
(V. Sársfield y Zarazaga)
Este tradicional paseo fue la plaza mayor de la Villa Real. A su alrededor se alzaba el Cabildo, la Capilla y el Fuerte. Hay señalación histórica.

Plaza San Martín.
(V. Sársfield y Rodríguez)
Precedida por un busto del Prócer, obra del artista local Ambrosio Moreyra, contiene el monumento a “Los caídos por la Civilización”, homenaje a los soldados fortineros. Lo corona un antiguo cañón de alarma. En una de sus calles laterales (J. B. Lagos) puede apreciarse una casona del Sigl XIX, que fuera residencia de D. Tomás Guzmán. Y otra en (V. Rodríguez 33) parte del muro de la casa del Gral. Victoriano Rodríguez.

Plaza del Algarrobo,
(Chacabuco 150)
Trazada para dar marco a un importante ejemplar de Algarrobo representativo de la flora autóctona de la región. Su copa de más de 30 metros de diámetro y su edad de más de 300 años.

“El Centro”,
(V. Sársfield y San Martín)
Además de su historia, La Carlota luce un área céntrica con actualizados comercios y lugares de reunión y esparcimiento. Restaurantes, Pubs, Bares y Servicios que hacen gratos la estancia y el paseo.


 

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